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desea pero no quieras

Desea, pero Nunca Jamás Quieras.

Existe una buena razón para vigilar tus palabras, pensamientos, acciones y estados.

Por ley, cada estado y pensamiento actúa en forma precisa sobre el universo. Cada palabra conlleva miles de años e instrucciones de cómo será manifestada.

Por ejemplo, la palabra “saltar” invoca imágenes específicas en la mente de cualquier persona junto con las instrucciones específicas para ejecutarla. Y, el universo, que tiene que ayudar en ese salto, actúa en consecuencia (leyes de la física, coordinación entre mente y espíritu, etc.)

En relación a la riqueza la palabra más importante para cuidarse de ella es “quiero” y todos sus equivalentes. El querer te comunica a ti y al universo que hay algo que no tienes (primer error) y que estás en el estado de no tenerlo pero que desearías tenerlo (segundo error). El problema es agravado por el hecho de que querer se encuentra en un estado perpetuo. Por sí mismo no tiene finalidad. Piénsalo.

Nunca puedes obtener lo que quieres.

Nunca. Pareciera como que la gente consigue lo que quiere pero en realidad no es así. Lo que sucede en realidad es que gradualmente se desplazan desde el estado de querer a otros estados y entonces consiguen lo que inicialmente querían. Pero en tanto estén en el estado de querer, no pueden conseguir lo que quieren.

Esta es la manera en que funciona la ilusión que una persona consigue lo que quiere:

Recuerda la última vez que querías comer y conseguiste lo que querías (comiste algo).

Muy bien, querías algo para comer. Ese es un estado de querer. Pero mira lo que ocurrió a continuación.

Comenzaste yendo a conseguir algo para comer.

En realidad es ahí donde te desplazaste del estado de querer al estado de conseguir que es una finalidad. Luego te desplazaste hacia el tiempo presente de tener y finalmente apareces teniendo lo que querías. Como puedes ver, nunca obtuviste lo que querías cuando estabas en el estado de querer. Tuviste que cambiar de estado.

Querer algo con mucha intensidad es peor.

En tus pensamientos, palabras, estados y sentimientos reemplaza querer con desear o anhelar. A diferencia de querer, el desear no necesariamente tiene que significar que no tienes algo. Es una diferencia muy sutil y algunas personas pueden decir que querer y desear significan lo mismo pero hay un mundo de diferencia.

Aprende a permitir la co-existencia de la intención, certeza y desapego en tu vida y la vida rápidamente se volverá feliz y la confianza crecerá.

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